SOLEDAD


Cierro los ojos al mundo que me rodea y siento, que no pertenezco a él...

Todo hace que me sienta inmensamente pequeña.

Perdida como una gota de agua en un manantial.

Miro a la gente por las calles y es como si flotase en otro nivel,

siento que nadie me ve, nadie nota mi presencia

y yo simplemente deambulo entre ellos, oigo el rumor de sus voces

mezcladas con las risas y llantos de los niños que juegan en el parque.

Todo a mi alrededor me es tan familiar pero a la vez tan extraño,

tan vacío tan falto de sensaciones ¿qué me pasa? ¿qué hace que me sienta así?

Mi mente tiene su propio  mundo, su propio lenguaje

donde todo lo que pasa ante sus ojos le es ajeno,

miro los rostros, las caras de las personas que forman parte de mi entorno

son todas tan parecidas pero al  mismo tiempo tan diferentes,

y me pregunto ¿qué saben unos de otros? ¿por qué la sensación de ser distinta a ellos?

Mi fachada, mi cuerpo son semejantes! Entonces! ¿ por qué no encuentro la conexión?

Miro a un lado y a otro y pienso ¿habrá alguien más que sienta  como yo?

No saber bien donde estoy ni a que lado  pertenezco hace que sienta como el pecho me oprime, no deja que mis pulmones abran sus puertas para lanzar el aire del que están llenos y de pronto como un relámpago que cruza mi cuerpo por completo veo la realidad.


ESTOY SOLA

Pero ¿cómo es posible? si cada cosa tiene su lugar y su nombre.

Si todo lo que me rodea tiene su punto de unión.

Noto como desde lo más profundo de mi alma algo se ahoga por salir ¡Un suspiro!

Tomo aire profundamente e intento analizar todo.

...YA LO ENTIENDO

Todos los demás hablan desde la superficialidad

¿por qué nadie habla desde el corazón?

¿por qué nadie dice realmente lo que siente?

¿por qué todos callan lo que les asusta?

¿por qué nadie vibra contando sus  sueños?

¿por qué nadie se atreve a pedir un hombro amigo donde poder llorar?

por qué... por qué... por qué... cuántas preguntas... cuántas incógnitas para mí...


Por fin todo queda claro, mi necesidad es encontrar más gotas de agua en mi manantial. Gotas que como yo estén ansiosas por encontrar el mismo torrente de vida.

Gotas frágiles pero a la vez fuertes en su lucha por encontrar ese remanso en calma

donde sus corazones limpios de complejos, de mentiras, de miedos, de reservas,

de ataduras sean capaces de dejar paso a que los sentimientos fluyan

hacia una corriente libre desembocando en un mar de entendimiento amor y paz .

  

Que paradojas  tiene el pensamiento, me encuentro aquí... escribiendo todo esto...

Pero... para quién... o para qué... si todo esto es solo utopía...

Quizás muchos de vosotros vais a entenderme, vais a veros identificados conmigo

 y con la sensación de que el mundo en el que estamos inmersos

vive casi exclusivamente de apariencias, de cosas banales, vacías...

que nada llenan nuestro interior, y que sólo hace que nuestra búsqueda  sea más difícil.

Cuántos de vosotros  sabe hablar con el lenguaje que sale desde dentro...

desde nuestro yo más absoluto, que ha vivido siempre deseando dar todo lo que sentía

sin encontrar  la manera de hacerlo...



LOREA