NO ME PIDAS...

Cuando lo que siente mi corazón
se hace dolor en mi pecho,

teniendo que dejar que el silencio acalle mi alma…
busco en mis recuerdos tu voz
para convertirla en palabras,

dejando que me agiten entre la furia
de un mar en calma.

Cuando se escapan de mi alma
gritos de amor callados…

y el amanecer se extingue
y la melancolía se aviva…

derramo mis sentimientos lejos,
como hojas marchitas,

para que llevadas por el viento,
vuelvan a florecer en tu vida.

Cuando se turba mi mirada,
se aja mi sonrisa, gime mi gesto,

mi alborozo se desdibuja
y se  refleja el otoño en mi cara…

escarbo el vacío buscando tus ojos,
libero en la noche mis brazos,

anhelo en la oscuridad la luz,
la magia qué desprende tu sonrisa,
se paladean mis labios
buscando el sabor de tu único beso.  

¡Dónde dejaste olvidado lo que sentimos,
lo que vivimos, lo que dijimos!

¡Dónde nuestro prado verde,
dónde aquel perfume a flores

que aún respira entre mis venas,
y que en las tuyas también llevas.


Todo quedó reducido a cenizas,
nada queda, sólo olvido,

nostalgia, añoranza, soledad,
ya no hay fuego sólo brasas.

¿ Dejaste que se apagaran
para que yo no pudiera dolerte?

¿Has conseguido con el tiempo acaso,
que en tí no esté presente?

No me niegues, ni te mientas,
puedo sentir lo que tú sientes.
Dime que no ardes en deseos
de tú piel acercarme,
y la mía que tanto extrañas
puedas sentir al abrazarme.

Niegame que me buscas
mas allá de los sueños,
para decirme entre caricias
que sigues siendo mi dueño.

Pídeme  no verte,
pídeme que ponga el cielo a tus pies.

Pídeme  que me haga ausente en tu vida
y en silencio yaceré.

Pídeme que regale mi alma a las entrañas del averno
y lo haré.

Pídeme que me vuelva violenta cual huracán
y todo asolaré.

Pídeme que enumere las estrellas una a una al anochecer.
Y me haré aliada de la luna,
para en sus brazos poderlo hacer.

Pídeme llevarte hasta el último grano de arena al amanecer
y en la oscuridad de la noche del infinito te lo traeré.

Pídeme lo que quieras...
pero no me pidas que te deje de querer.

Porque sé que aún vivo en tu olvido,
pero tú en el mío también.

Quiero de nuevo tener tu esencia,
tu entrega, tu dulzura,
que me espera,
que me llama.
Quiero tus palabras...
que me envuelvas en tus brazos
y entre gémidos me susurres que me amas
.

(Lorea)