LUCHA INTERIOR

He vuelto a ver su cara  después de mucho tiempo y un escalofrio ha recorrido todo mi cuerpo regresando al pasado en tan solo unos segundos... mi mente intenta volver a bloquearse buscando  excusas para sucumbir de nuevo al veneno de su mirada… hago verdaderos esfuerzos por no caer en el vacío, por no dejar que el miedo y la desesperanza vuelvan a adueñarse de mí otra vez… intento calmarme, y paso erguida delante de él, casi puedo sentir su aliento en mi nuca, pero no respondo a sus estímulos… no puedo dejar que huela mi miedo, tengo que controlar mis pulsaciones, él sabrá como estoy sino me sereno, soy consciente de que en esta batalla no hay lugar para la tregua… (una sola muestra de debilidad y volvería a ser una presa demasiado fácil en la pugna por  el equilibrio)…

Ahora sé que en el campo de batalla de mi mente dos mujeres lucharán encarnizadamente por conseguir ganarle territorio la una a la otra… por eso, y como si de un tobogán se tratase, mi mente se desliza a una velocidad vertiginosa y observo  a aquella mujer que te vio por primera vez y que dejó en tus manos su vida, por que en ese momento no valía nada, una mujer aterrorizada llena de espanto ante una situación del todo injusta, una mujer insegura con un pasado que la atenazaba, con un presente del todo aniquilado y sin visos de un futuro próximo, una mujer sin esperanzas, sin la fuerza suficiente para mirarte a los ojos, llena de vergüenza y desconcierto, humillada hasta el rincón mas inhóspito de su piel sin saber salir de aquél circulo en el que estaba inmersa… la miro con desconcierto y casi ni la reconozco, me niego a admitir que fuera yo (pero solo me mentiría a mi misma) intento apartar esa visión, me hace daño, quiero sentirme fuerte pensando en tí y en lo que conseguimos…

De pronto intento ponerle nombre a todo ese tiempo que estuvimos en el mismo bando…¿Amiga?... ¿Maestra? ¿acaso importa el sustantivo que quiera ponerle?

Siento la cofusión… mi cabeza se vuelve un huracán, demasiados sentimientos encontrados en un espacio de tiempo minúsculo, apenas unos segundos, y una vez más la lucha interior, de nuevo las dos partes de mí  se miden en las trincheras  de mi mente… me siento orgullosa de mí  misma por la fuerza con la que he estado  luchando durante casi dos años, por volver a mirar  el mundo con ojos de autentico asombro, plena de ilusiones por ganarle el pulso al miedo y al terror, tengo que dejar atrás esa otra mitad que intenta  doblegarse y volver a ese  lado oscuro que ha formado parte de su vida… esa  parte vulnerable que vuelve  a sentirse indefensa y frágil.

 Mis ojos intentan llenarse de lagrimas, pero no les dejo, mi gesto se hace duro, impenetrable…

!No permitiré que vuelvas a verme llorar¡
¡Cómo pude permitir que tubieras  tanto poder sobre mí…!
Si pudiera odiarme lo haría por ello.

Noto como el pecho me oprime, mi pulso se acelera…

Me muevo deprisa, siento su mirada detrás de mí, subo al coche y entorno los ojos, busco incesante en algún  lugar de mi mente tu voz, tus palabras, tu experiencia… es a lo único que puedo aferrarme cuando todo vuelve a empezar, tú me enseñaste a aceptarme débil para renacer en mi crecimiento interior… tú me diste y me sigues dando el coraje  que necesito en momentos como este, me veo frente a tí como tantas tardes, escucho tus frases que forman parte de mi vocabulario…cojo una profunda bocanada de aire, lleno mis pulmones y veo un paisaje tranquilo, hermoso donde el verde del monte y el azul del mar se mezclan acariciándose en un baile sensual, y como si de un remolino de brisa  fresca se tratara vuelvo a recuperar mi esencia arropada por el susurro de tu voz... y siento de nuevo  como  mi pecho se abre dando paso a esa sensación de plenitud que tú me enseñaste a apreciar… y mis ojos vuelven a mojarse pero esta vez por un sentimiento de dicha… intento dibujar a  esa mujer nueva, renovada, fuerte, esa que esta dentro de mí y a la que nunca debí negar el derecho a ser ella misma…

 

Respiro profundamente y a mí viene el recuerdo de nuestro último día de terapia… era mi última visita, mi despedida…aquella tarde sabía  que mi vuelo por ese cielo inmensamente azul y que tú habías ayudado a pintar de colores frescos transcurriría  en plena libertad… y me envuelvo del calor  de tu abrazo, percibo también tu emoción… las dos sabíamos que no era fácil conseguir que volviese a recuperar todo lo que había ido cediendo sin apenas darme cuenta… pero poco a poco lo  habíamos logrado…¿recuerdas como llegué a tí?... había olvidado que la libertad es un derecho y había asumido que la unión de dos era solo uno… el cóctel perfecto para dejar de existir por uno mismo dando paso a ser solo un simple autómata…

Ya no volveré a mirar atrás...

¡Amiga mía!... ésto esta dedicado a tí (bajo mi supervisión  por ser algo mío) y sin que suene a alegato en las causas feministas… porque sé lo importante que es tú labor, porque tú has hecho que mi vida vuelva a tener un rumbo estable y seguro…porque confiaste y creíste en mí sin dudar ni un solo instante…

También esta dedicado a esas mujeres que como yo estuvimos y muchas aún lo están atrapadas en la tela de araña que poco a poco  y como si de una trampa mortal se tratara se va tejiendo  sobre  ellas con el único fin de ser sólo una  posesión, un trofeo más en la vitrina de el autoritarismo y la tiranía de aquellos “hombres”que se creen superiores y lo más terrible de todo… para aquellas que no llegamos a ser conscientes de toda esa trama

No nos neguemos  el derecho a nuestra libertad doblegadas por los golpes y abocadas a la destrucción de nuestra propia identidad por medio del terror psicológico, el chantaje, las amenazas…

Qué nadie decida como ha de ser nuestra vida salvo nosotras mismas.

 

Con cariño para ti Izaskun

 

Lorea