EN MI RECUERDO

Es increíble cómo ha pasado el tiempo ¿no crees?
!Parece que fue ayer! Y ya han pasado casi tres años.
Sólo éramos un montón de incógnitas procedentes de  todos los rincones del mundo,
 unidos por el destino y reunidos con el fin de pasar unos minutos divertidos.

Éramos auténticos desconocidos, cuántas conversaciones al aire,
cuántas risas escritas, cuánto juego nos daba aquella sala.
Poco a poco todos fuimos viendo cómo aquellos lazos invisibles
nos acercaban unos a otros permaneciendo cada vez más unidos.
Pasamos de ser anónimos a ser verdaderos amigos.

 Era complicado conseguir un contacto, no era tan fácil como lo es ahora,
cuando lo hacíamos confiábamos ya plenamente en la otra persona.
Así fue como entraste  a formar parte de mi vida.

Qué te puedo decir Iván... ¿que han pasado muchas cosas?...
Demasiadas amigo mío pero lo importante es que ahora soy feliz.
Cuánto me hubiera gustado ver tu firma en mi libro como la de tantos otros amigos.
! Tú no has tenido esa oportunidad !
Por eso he querido dejar aquí este pequeño homenaje en tu nombre.

Fueron tiempos duros para mí ¿lo recuerdas? Pero estuviste a mi lado.
Me aconsejaste, me leíste tantas veces enfundada en llanto.
Me diste tu calor, tu abrigo, tu amistad desinteresada, tu protección,
esa que sentí tantas veces a pesar de la distancia.

Pero hubo algo que dejaste clavado en mi alma, ¡no me diste tiempo!
Desde que te fuiste aquella noche de invierno había querido decírtelo.
Esperé mucho para hacerlo pero creo que es la ocasión, ha llegado el momento.

¿POR QUÉ TU SILENCIO Y TU COBARDIA?
¿POR QUÉ NO DEJASTE QUE ME DESPIDIESE DE TI?
 
Me ha costado tanto tiempo perdonarte, pero ahora sé que a veces se debe mentir para evitar sufrimiento, ¿por eso lo hiciste?... si fue así, todo fue en vano.

Si supieras cuantas veces escuché tus palabras ¿lo recuerdas?
! TE PROTEGERÉ, SIEMPRE ESTARÉ DETRÁS DE TI ¡

¿Sabías que te irías, verdad?
 Sé que muchos no compartirán esta creencia, y piensan que no hay nada más después de la partida, pero yo te sentí pegado a mi espalda cuando las cosas se me pusieron difíciles, creí en esa protección que me habías prometido, y dejé de sentirla sin darme cuenta, pero era ya cuando podía y sabía volar libre.
 
! Ojalá que donde quiera que estés puedas leer mis palabras ¡

! Nunca podré olvidarte, me has hecho mucha falta !

Gracias por haber formado parte de mi vida  y ahora de mis recuerdos.
! Nunca morirás en mi corazón !

(Lorea)