AMANECER EN MI

La oscuridad de la noche se cierne sobre la ciudad arropandola bajo su negro manto, dentro y fuera escucho el mutismo más absoluto…deposito un beso sobre la frente de mis hijos que duermen hace rato... coloco la ropa sobre la silla... la lamparita ilunima fugazmente el dormitorio… mis ojos se topan con el espejo que reviste el cabecero de la cama, mientras, coloco los tirantes del camisón sobre mis hombros, de refilón observo el reflejo que me devuelve el cristal y sin querer reparo en la serenidad turbadora que se desprende de mí , con gesto decidido atuso mi pelo, me deslizo entre las sábanas, y dejo que la bombilla permanezca encendida, me da sensación de tranquilidad.

No había reparado en ello pero me doy cuenta que todo forma parte del mismo ritual que noche tras noche realizo sin otro proposito que alargar el tiempo. Como si no tubiera prisa por dormir, es más, sé que no quiero hacerlo, presiento que si cierro los ojos todo volverá a comenzar y se apodera de mí el pánico, cojo el libro que reposa sobre la mesita y lo deposito en mi pecho, comienzo a leer pero estoy desconcentrada, las letras van pasando por mi vista pero soy incapáz de entender nada, mi mente está en otro lugar... estoy alterada, (lo presiento) miro el reloj... pero las agujas parecen inmoviles, ya es tarde... necesito descansar, el ir y venir de todo el día ya hacen mella en mí,
el desgaste físico y mental ha sido importante.

El día a ido a pasos acelerados, el transcurrir de las horas me ha conducido sin remedio hacia el ocaso, por eso tengo temor a dormir porqué sé que es el instante preciso donde mi mente se vuelve frágil dejando paso a qué el desasosiego, la soledad y la tristeza  penetren en mi alma, sin duda es en ese momento donde toda mí fuerza me abandona y me deja desprotegida a merced de la nada donde las tinieblas sin permiso se van haciendo dueñas de la estancia para saciarse de las paredes que parece que me escudan, entorno los ojos y sin remedio me voy adentrando en un mundo de sueños donde todo lo bello se desploma dando paso a grotescas visiones que van sorbiendo el silencio atrapandome en él. Noto como mi lecho cobra vida sujetandome entre sus cuatro esquinas para que no consiga escapar, no puedo moverme, mi mente es conducída en alas de las sombras hacia ese lugar dónde no tengo poder para dominar ninguna situación, dónde soy vulnerable y nada puedo hacer, salvo dejarme llevar entre pesadillas, anhelando entre sollozos la llegada del amanecer y con él mi compleja realidad .

Siento qué me falta el aire, intento abrir los ojos nuevamente con la esperanza de que todo se esfume pero no consigo hacerlo, estoy atrapada y me rebelo, mi cuerpo se agita, mi respiración se acelara, puedo ver ráfagas desfilando por mi mente, intento zafarme de esas alucinaciones, no quiero volver atrás, …algo me arrastra en el tiempo. Noto el tacto de la almohada donde el sudor se mezcla con el  llanto... hay un olor que no es el mio... alguien esta a mi lado... (tengo que despertar, no quiero estar con él). !Es mi cama! Llega hasta mí el recuerdo agrio de tantas y tantas noches donde la presencia del alba se hacía eterna, estoy acurrucada, no quiero que él despierte, permanezco inmóvil en un  rincón del catre mirando entre la penumbra las agujas del reloj que parecen haberse detenido por momentos, la sensación de  asfixia me paraliza, se me hace imposible respirar, parece que todo esta contaminado, noto el dolor intenso que me produce la saliva al deslizarse  por mi garganta, está atenazada, intento gritar pero no se oye ninguna voz, me doy cuenta de que mi boca esta cubierta con mi mano para amortiguar el sonido de mi angustía, quiero huir de allí lejos muy lejos, pero no consigo moverme, saltar de la cama y abrir la ventana para poder beberme el viento, siento mis mejillas anegadas por las lágrimas que resbalan hasta mi boca para llenarlas de un sabor salado, no puedo zafarme estoy soñando... soñando...!Dios dime que solo es un sueño que él no ha vuelto!
!Por favor dime que no!

Rebusco en mi mente algo que me aleje de todo, para olvidar… necesito despertar... despertar... o inventar algo para huir...se como hacerlo lo hice durante tanto tiempo que aún lo recuerdo...

Abro los ojos, muy despacio, lentamente, acaricio mis mejillas y noto la humedad en ellas, mi almohada vuelve a estar cubierta por el rocio de la mañana, mi mano busca a quién no desea encontrar, y con gran alivio descubro que no hay nadie a mi lado, mi boca esboza una timida sonrisa, mi mirada recorre la estancía, la claridad se va metiendo a través de las ranuras de la persiana, todo esta en su sitio, perfecto, solo ha sido una pesadilla. !Ojala pudiera borrarte de mis sueños como lo hice de mi vida! abro mis brazos para estirarme, la noche ha sido dura y mi cuerpo esta totalmente tenso, mmmm respiro profundamente y una sensación de alivio me recorre de norte a sur, todo esta inpoluto, todo comienza una mañana mas y...

Siento como si hubiera despertado de un letargo infinito, donde la mayoría de las cosas aún están por descubrir, un paisaje, un olor, un sabor, todo es diferente, todo llama mi atención, es algo extraño, como si durante mucho tiempo mis sentidos hubieran permanecido atrofiados. Por alguna razón… en algún momento se hubiesen  quedado bloqueados inmóviles, y girasen siempre en la misma dirección.

Ahora cada despertar es diferente al anterior, los días que antes eran rutina  se han ido convirtiendo en auténticos misterios para solventar, las ganas de vivir y sentir me invaden a cada minuto, no quiero perderme nada ni a nadie… ese es el motivo por el cuál desde que abro los ojos todo se hace indispensable a mi alrededor… una canción en mis labios, el sabor de los primeros rayos de luz irrumpiendo en mi habitación, el sonido estrepitoso de mi despertador, las voces de los trabajadores pasando por debajo de mi ventana, el olor del café recién hecho, el rugir de las entrañas de los coches, el abrir y cerrar de las puertas rompiendo el silencio, el tintineo de las tazas preparándose para el desayuno, los bostezos de mis hijos recién levantados, el sonido de mi teléfono avisándome de que mi jornada laboral comienza, el beso acompañado siempre de un te quiero a mis bichos antes de salir de casa… ¿habéis reparado en cuantos  pequeños detalles pasan ante nosotros sin que la mayoría de las veces seamos conscientes ni de que existan?

Adoro los amaneceres, el resquebrajar del día, la luz, la claridad y sobre todo esos pequeños detalles de los que os hablé antes, que me alejan de todo lo onirico para hacerme vivir la autenticidad de las cosas mensajeras qué me anuncian que la vida comienza de nuevo, veo florecer una vez más ese afán incansable de devorar cada minuto y no dejar que pase sin haberlo exprimido antes.

Soy consciente que toda esa exsaltación y poderio que la alborada me proporciona sacudiendo mi ser, se volverá diminuta ante la llegada del anochecer y sé qué sin remedio me dejará convertida en una marioneta a la que mueven a su antojo, abandonada a merced de la nada volviendo de nuevo a adentrarse en …!creemé no te lo pondré fácil!

¡Esta noche no he sido tuya, (me digo), he notado tu presencia, he oido tu voz, he visto tu mirada acusadora , pero he escapado una vez más de tí, no te he dado tiempo, todo esta despertando, esta despuntando el amanecer en mí.

(Lorea)

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